martes, 4 de diciembre de 2007

¿Rojitos hasta el 2013?

"Por ahora" fueron las palabras de Hugo Chavez después de que Venezuela le dijo NO a su proyecto de reforma constitucional, un "por ahora" que deja al pueblo venezolano en incertidumbre. Por ahora, la soluciones para la pobreza, para el hambre, para la injusticia, la corrupción desmedida, la inseguridad, el desempleo, entre otros males que enferman a la nación, se encuentran engabetados bajo el escritorio presidencial; por ahora, el pueblo venezolano está polarizado en rojitos y anti-rojitos; por ahora, existe una incertidumbre sobre el futuro de nuestro país, un futuro opacado por una ley habilitante, un futuro enrojecido de poder y violencia, un futuro que se le escapa a muchos para dárselo a unos pocos. Por ahora, hemos estado discutiendo, escribiendo y pensando acerca del tema sin haber tomado las acciones necesarias para concientizar al país, decirle, que en Venezuela, el presidente esta subordinado al pueblo, que su palabra no es la ley y que nosotros como venezolanos, debemos estar pendientes de nuestros representantes, tanto para apremiarlos por su labor como para castigarlos.

Despues de todo, los estudiantes siempre han sido y serán, un ejemplo de firmeza, de convicción y de patriotismo. Ellos, quienes de verdad representan los sueños y deseos de nuestra amada patria, son quienes al manifestarse, hacen pública las verdaderas necesidades de nuestro país.

Momentos como estos son dignos de recordar, momentos como estos, ponen de manifiesto la existencia de un problema nacional, como en el 28 con Gómez, el 57 con Pérez Jiménez, y en el 2007 con Hugo Chávez, donde los estudiantes fueron la primera idea, el primer pensamiento y la primera expresión, pura y espontánea, de verdadera libertad y democracia.

Nuestro presidente, sabra Dios lo que tenga pensado, nos dejo ese "Por ahora"; pienso yo que por algo será y pienso también que no hay que tomarlo a la ligera, sino como una advertencia de lo venidero, de los nuevos planes gubernamentales rumbo al Socialismo Siglo XXI que nadie conoce, pero que muchos aclaman. El éxito, de este triunfo en la reforma, no se debió sólo a los estudiantes, ni a los partidos, ni a la sociedad civil, se debió a la unión de todas esas partes bajo una misma consigna: ¡NO!. Esa unión no se puede perder, es importante seguir trabajando para construir una base que nos permita crear una "oposición" sólida y nos proporcione los lideres que tanto amerita esta dolida patria.

Culmino con una frase del filósofo español Fernando Savater: "Idiota: Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás". Si pensamos seguir siendo idiotas, podemos dar por sentado que rojitos seremos hasta el 2013 o quizás más...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Los Medios y la Sociedad

El ser humano desde sus inicios ha sentido una profunda necesidad de comunicarse, y es por ello, que fueron creando nuevas formas de comunicación, las cuales han evolucionado a través del tiempo. Todo esto con la finalidad de expresar a sus semejantes sus ideas, necesidades y/o actitudes, es decir, buscaban la manera de dar a conocer sus inquietudes.

Por esta razón, el hombre se ha esforzado por lograr un mejor alcance entre sus semejantes, logrando así la creación de medios de comunicación eficaces, entre los que encontramos la radio, la prensa y como medio más completo, la Televisión, por su inmediatez, sonido, imagen, accesibilidad, entre otros.

Hoy en día, la televisión es el medio de comunicación de masas que mayor influencia ejerce en la sociedad. Desde un punto de vista global se puede afirmar que la televisión educa, forma, influye en la cultura social de las audiencias, en las actitudes, en los valores, en los comportamientos, en el pensamiento, en la ideología.

A lo largo de la historia los medios de comunicación han ido avanzando en paralelo con la creciente capacidad de los pueblos creando así interdependencia entre ellos. La revolución de las telecomunicaciones y de la transmisión de datos ha empujado al mundo hacia el concepto de Globalización. Los efectos de estos nuevos medios de comunicación sobre la sociedad han sido muy estudiados.

Hay quienes sostienen que los medios de comunicación tienden a reforzar los puntos de vista personales más que a modificarlos, y otros creen que, según quién los controle, pueden modificar decisivamente la opinión política y las maneras de pensar de la audiencia. En cualquier caso, ha quedado demostrado que los medios de comunicación influyen a mediano y largo plazo, de forma sutil pero decisiva, sobre los puntos de vista y el criterio de la audiencia. Sin embargo, este manejo de idea que ejercen los medios de comunicación en los ciudadanos depende a su vez del grado de instrucción y edad de cada individuo.

No hay que analizar tanto para darnos cuenta que la información es un extraordinario instrumento de poder, para manipular y para influir. Es imprescindible organizar la conducta de los demás, y esa organización siempre implica comunicación, actividad que se lleva a cabo a través de los canales adecuados y especializados como son los diversos medios de comunicación.

La información es una mercancía cuya venta y difusión pueden proporcionar importantes beneficios. A pesar de que en sus inicios nacieron como contrapoder, hoy son un poder, pero no uno más simple, sino un poder de amplitud inimaginable capaz de convertirse en árbitro y parte, según convenga. Así, la información ya no es un factor de liberación sino de dominación siendo los medios de comunicación entes abstractos al servicio de la información y de la desinformación.

En este sentido, los medios de comunicación, tienden a crear estereotipos o modelos de sociedad, estos a su vez, están dirigidos a modificar una población para determinados fines, dependiendo de los intereses de los dueños de estos medios. Intentando ejemplificar un poco estos casos, encontramos, que en sociedades capitalistas se tiende a influenciar a la comunidad a consumir, mientras que en sociedades socialistas, con la excusa de “educar”, vemos en los medios presentes un intento por adoctrinar a la población.

Es, en este momento, cuando entra el arma más poderosa de los medios escritos, radiales y televisivos, la propaganda. Ésta viene del latín propaganda y significa “para ser divulgado”, por lo cual, aunque presente una verdad, la muestra de manera incompleta, evitando así, llevar a la luz un cuadro equilibrado de la opinión en cuestión, haciendo que esta sea contemplada en forma asimétrica y subjetiva. Es por ello, que el principal uso que se le da, venga impregnada de motivos meramente políticos, en un intento de convencer a las masas para apoyar una ideología determinada y en menor escala, la empresa privada la utiliza para promocionar un producto, servicio o bien.

Otro hecho de gran importancia, con los mensajes subliminales de las propagandas o los programas, donde inconscientemente introducimos información a la audiencia, para lograr que actúen de determinada manera.

Incluso es notorio observar que cuando se expone demasiado a una persona, a cierto tipo de información, ésta deja de prestarle atención, porque lo ve como algo cotidiano, así podríamos explicarnos un poco porque se incrementan las muertes en el país y no le damos la importancia que merece.

Es por ello que es necesario, buscar una manera de mejorar la calidad de la información, si bien es cierto que es importante su libre circulación a través del mundo, se necesita regular en cierto modo el manejo del mismo para poder evitar su manipulación, suponiendo esto claro está, no podríamos encontrar una persona u organización que de alguna manera no se vea influenciada por otro ente o individuo y pueda reglamentar de manera eficaz un modo de transmitir información, en base a esto, es utópico pensar, que se pueda lograr, así pues queda de parte de cada sociedad, implementar sus propias reglas para manejar la información que recibe y poder obtener los beneficios que en un principio, eran los principales fines de los medios de comunicación.

En este orden, hemos comprendido que la lucha por la preservación de nuestros valores culturales, de nuestros legítimos derechos materiales y espirituales está ligada indisolublemente, en lo inmediato, a los medios de comunicación que no las transmiten; y somos tan solo “NOSOTROS” los que elegiremos que tanto poder ejercerán los medios de Comunicación Social en cada uno de notros mismos.

Sociedad: un sistema de doctrinas.

Los sistemas, son entes formados por diferentes componentes que interactúan entre sí, de tal forma que las propiedades de dicho sistema, no pueden deducirse a través de las propiedades de sus partes. Estos componentes dependen unos de otros, donde cada acción desencadena otra. Tales conceptos, son aplicables para definir los sistemas humanos, como las sociedades.

La sociedad, entonces definida como sistema, mantiene una intrínseca relación con sus partes, los ciudadanos, y estos a su vez, mantienen nexos entre ellos. Estos nexos, son indispensables para lograr la unificación, el trabajo en conjunto y, gracias a ello, se pone a funcionar al sistema. Pero estos lazos que unen a los individuos de una misma sociedad, un mismo sistema, se relacionan a través de medios, que les permiten interactuar entre sí.

Primero que nada, existió el lenguaje, el mecanismo por excelencia, para transmitir las ideas y los conocimientos, pero con su llegada, trajo una serie de creencias e ideologías, las cuales adquirieron carácter doctrinal y luego de muchos siglos de práctica en diferentes sociedades, incorporaron el concepto de cultura. Entre esas doctrinas que internalizaron la necesidad de establecer relaciones entre los individuos de una misma entidad, nacen las doctrinas religiosas, económicas y políticas. Para nombrar algunas, podemos mencionar entre las primeras, el cristianismo y el judaísmo; entre las segundas, el capitalismo y el socialismo; por último, la monarquía y la democracia.

En cada sociedad existe un convenio, éste se encuentra definido por la conjunción de una selección de diferentes tipos de doctrinas, así es fácil encontrar sociedades cristianas, capitalistas y democráticas. Pero en sociedades complejas, las doctrinas son determinantes en el sentido en que éstas adquieren vigencia y popularidad en la población, por ello, decir que un país es católico, significa que la mayoría, o la totalidad, de sus habitantes practican el cristianismo, y que ésta población está mayormente regida por doctrinas cristianas.

En este pacto social, se tocan puntos importantes como la moral y la ética, pero éstas nacen de la percepción de las personas, y las mismas, obtienen este conocimiento del aprendizaje que adquieren a través de las doctrinas, en este sentido, las doctrinas religiosas, por ejemplo, han llegado a calar tanto en la cultura que son éstas las que establecen ciertos lineamientos de partida para la sociedad.

A través de la historia, la búsqueda incesante de la tranquilidad espiritual, ha sido y será, una necesidad intrínseca de ser “ser humano”, es por ello que las doctrinas religiosas, es decir, las religiones, han formado parte de las personas y fue el principal punto de partida para establecer parámetros de conducta, en los cuales se poso la sociedad y en ésta, nuevas doctrinas que respondían a necesidades inmediatas de la época y permitieron el desarrollo de los pueblos. Pero para darle una dirección a esa normativa dentro de la sociedad, se formó el único ente garante de los derechos y responsable del cumplimiento de los deberes, los cuales surgieron, a su vez, del pacto social; nace el concepto de estado y de gobierno.

Pero en una sociedad, para que en verdad exista un verdadero sentido de gobierno, es menester conocer, analizar y aplicar las doctrinas que rigen nuestra vida, de esta manera estamos garantizando que el sistema siga funcionando, mientras que si las ignoramos, causamos fallas en el sistema y si falla el sistema, nosotros seríamos los primeros perjudicados. Pero para lograr este entendimiento, esta clarividencia que permita conocer y estudiar cuáles deberían ser nuestras acciones en pro de saciar estas necesidades, el estado, debe garantizarle a los individuos, es decir, a los componentes del sistema sociedad, la herramienta que les permita mantenerse en funcionamiento, y esa herramienta es, sin duda, la educación.

La Moral: un conflicto utópico.

En la vida, nuestras acciones, nuestros pensamientos y nuestras ideas, están atribuidas a la resolución de una serie de conflictos internos a los cuales llamamos “moral”. Pero ¿Qué es la moral?, la moral proviene del latín “mores” que significa “costumbres” y surge de la internalización que cada individuo le da a los valores representados por las instituciones y los dioses, como creían los romanos1.

En base a esto, es evidente que las personas tienen una moral distinta unas de otras y es de allí de donde surge la ética. La ética, es un convenio social, el cual le da un sentido a la moral. Si bien es cierto que etimológicamente hablando la moral y la ética significan lo mismo, la moral no distingue entre lo bueno y lo malo, en vista de que para una persona algo moralmente correcto es incorrecto para otra; la ética en cambio si distingue entre lo malo y lo bueno y es el pacto social que permite un patrón de comportamiento en la sociedad.

La moral, indistintamente de la persona, es una ley perenne que sólo el momento histórico-geográfico puede cambiar, por eso se puede decir que la moral dicta las acciones de cada persona y que la ética, se encargará entonces de dar castigo en la sociedad a lo incorrecto.

Como podemos ver, la ética, depende de la moral, pero la moral no depende de la ética, ya que la primera es personal y la segunda es social. Pero entonces nos encontramos con la paradoja de sociedades donde la mayoría de la población responde a conductas morales que son éticamente incorrectas. Surge la interrogante del porqué entonces no se cambia la ética para que estas acciones incorrectas sean correctas. La respuesta es muy sencilla, aunque la ética dependa de la moral, existen una serie de conductas morales estrictas que ante el pacto social, son éticamente correctas y las cuales, las sociedades se han encargado de proteger.

Esta concepción de “conductas moralmente correctas” están atribuidas a la ética, entonces ¿Por qué decimos que la moral no depende de la ética, si bien las conductas morales correctas o incorrectas están calificadas bajo preceptos éticos? No lo sabemos y sin duda alguna tal vez nunca lo sepamos, pero una vez establecidos estos preceptos éticos, se podría tener un modelo de cuáles deberían ser las conductas morales apropiadas que respondan a las necesidades de cada sociedad.

En este sentido existe una intrínseca relación entre la ética y la moral. Pero la segunda, al estar exenta de preceptos éticos, no puede nunca ser igual para todos los individuos. Pero éstos, no nacen con moral, ésta se aprende de la relación entre los individuos y la valoración ética de nuestras acciones, pero si bien, los seres humanos aprendemos imitando, es innegable que antes de tener una moral definida, actúes de determinada manera, demostrando que nuestra moral, comparte muchas cosas con la moral de las personas que nos rodearon mientras nos formábamos, en este sentido, diferentes grupos de personas, tienen similitudes y disimilitudes en cuanto a sus conductas morales.

Ahora bien, para establecer puntos claro acerca del tema, surge la necesidad de un cambio. Es ley natural que en el mundo, nada este exento al cambio, incluida la ética y la moral. Y ésta, al haber dicho que cambiaba de acuerdo al contexto histórico-geográfico que vive una sociedad, necesita que los individuos tengan una cierta flexibilidad para adecuarse al contexto que se vive en determinado momento, habiendo dicho esto, podemos utilizar los preceptos éticos establecidos en el pacto social, para determinar que conductas morales son las que nuestro momento histórico amerita. Sin embargo, la moral no nace sola de igual forma, ésta existe gracias a que las sociedades poseen una cultura y una ideología que permite que se de este conflicto interno y este pacto social. De allí la necesidad de que las masas sientan una identidad cultural, la cual se da a través de la educación y del crecimiento personal, del cual existe una relación intrínseca con las necesidades animales y las necesidades humanas.

El problema, es que en una población donde sus representantes, indistintamente de su inclinación política, no respeten esos preceptos éticos establecidos por el convenio social, existe un vacío entre él y la sociedad, en este sentido no pueden ser garantes de las necesidades colectivas, ya que están guiados por su moral y no por la ética a la cual estamos todos sujetos. Por ello, las necesidades animales no pueden ser saciadas y, por ende, las humanas tampoco.

Esta necesidad, trae consigo inconveniencias en la convivencia entre individuos que coexisten en un mismo medio, las leyes humanas dejan de ser respetadas y se pierden las bases de una sociedad, nace el familismo amoral y éste destruye los valores culturales los cuales, son los lazos que nos atan a convivir unos con otros, es decir, a ser y hacer país. Por ello es menester rescatar estos valores culturales que nos identifican como país, como sociedad, y más importante, como ciudadanos que respetan a sus semejantes y coexisten bajo los preceptos establecidos por este convenio social, y dentro del mismo, las conductas morales que guían a todos los ciudadanos.