¿Qué es el petróleo? ¿Cómo ha cambiado nuestra forma de pensar? ¿Cuáles han sido sus consecuencias? Sin duda el petróleo es la causa y la solución a todos nuestros problemas. Pero la verdadera proeza radica en cómo administramos este preciado recurso. “Administramos”, porque nuestro Estado omnipotente no es el verdadero dueño del petróleo. “Administramos”, porque nuestro país está formado por ciudadanos que deben aprender a responsabilizarse por sus acciones y a ser cumplidores con su país, en este sentido, no es posible que el Estado sea el controlador de todas las actividades nacionales y los ciudadanos simplemente esperemos sentados nuestro pedazo.
Venezuela hace mucho era un país muy pobre. Decía bien Gerver Torres que en nuestro país no existían buenos servicios ni educación, éramos un pequeño país alejado del mundo que se dedicaba a la agricultura y ganadería. Entonces, apareció el petróleo. Su auge causó que el mundo pusiera sus ojos en Venezuela y que pudiéramos surgir como nación. El Estado fue instaurado y fue el encargado de administrar “nuestro” petróleo. Cada año recibíamos más del petróleo y, aunado a la inversión extranjera, pudimos crecer en educación, infraestructura, salud, cultura y en muchos otros. Parecía ser que Venezuela empezaba un proceso de crecimiento que nunca iba a acabar. Pero el mundo dejo de necesitar tanto petróleo y ahí fue cuando vimos que “todo lo que sube tiene que bajar”. El verdadero problema no fue con “nuestro” petróleo sino que el Estado no supo aprovecharlo para mejorar la economía (refiriéndome a la administración y gerencia de los bienes); por el contario, malverso el ingreso petrolero y se volvió un Estado rentista. Ahí fue cuando ocurrió el inicio del final.
Estudiando un poco cuál ha sido la problemática que ha mantenido a Venezuela sumida en la decadencia, vemos que el petróleo queda en segundo plano y que entre el Estado y los ciudadanos hemos tomado las decisiones acertadas para hundirnos más en el atraso.
[...] Por último (retomando el tema del Estado empresario), lo más significativo y que tiene que ver más con el petróleo, que es la actividad más importante del país (por no decir la única importante), nos convierte en un petro-Estado, lo cual significa que nuestro fuerte económico es el petróleo. Normalmente, como en el caso de Venezuela, los países petroleros tienen una economía muy inestable ya que no poseen diversidad de fuentes de ingresos sino que depende exclusivamente del petróleo. El caso de Noruega, un gran ejemplo de lo que puede llegar a ser un petro-Estado, ya tenía una cultura de producción y trabajo arduo antes de conocer el petróleo como fuente de ingresos, esto le ha permitido reutilizar estos fondos, bajo un gobierno eficiente, para generar más prosperidad y desarrollo. [...]
[...] Pero no nos desesperancemos, todavía queda mucho camino que recorrer en el agitado trecho de la historia, Venezuela todavía tiene mucho que dar y es momento de empezar a cambiar para cambiar a nuestra Venezuela.
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