lunes, 3 de diciembre de 2007

La Moral: un conflicto utópico.

En la vida, nuestras acciones, nuestros pensamientos y nuestras ideas, están atribuidas a la resolución de una serie de conflictos internos a los cuales llamamos “moral”. Pero ¿Qué es la moral?, la moral proviene del latín “mores” que significa “costumbres” y surge de la internalización que cada individuo le da a los valores representados por las instituciones y los dioses, como creían los romanos1.

En base a esto, es evidente que las personas tienen una moral distinta unas de otras y es de allí de donde surge la ética. La ética, es un convenio social, el cual le da un sentido a la moral. Si bien es cierto que etimológicamente hablando la moral y la ética significan lo mismo, la moral no distingue entre lo bueno y lo malo, en vista de que para una persona algo moralmente correcto es incorrecto para otra; la ética en cambio si distingue entre lo malo y lo bueno y es el pacto social que permite un patrón de comportamiento en la sociedad.

La moral, indistintamente de la persona, es una ley perenne que sólo el momento histórico-geográfico puede cambiar, por eso se puede decir que la moral dicta las acciones de cada persona y que la ética, se encargará entonces de dar castigo en la sociedad a lo incorrecto.

Como podemos ver, la ética, depende de la moral, pero la moral no depende de la ética, ya que la primera es personal y la segunda es social. Pero entonces nos encontramos con la paradoja de sociedades donde la mayoría de la población responde a conductas morales que son éticamente incorrectas. Surge la interrogante del porqué entonces no se cambia la ética para que estas acciones incorrectas sean correctas. La respuesta es muy sencilla, aunque la ética dependa de la moral, existen una serie de conductas morales estrictas que ante el pacto social, son éticamente correctas y las cuales, las sociedades se han encargado de proteger.

Esta concepción de “conductas moralmente correctas” están atribuidas a la ética, entonces ¿Por qué decimos que la moral no depende de la ética, si bien las conductas morales correctas o incorrectas están calificadas bajo preceptos éticos? No lo sabemos y sin duda alguna tal vez nunca lo sepamos, pero una vez establecidos estos preceptos éticos, se podría tener un modelo de cuáles deberían ser las conductas morales apropiadas que respondan a las necesidades de cada sociedad.

En este sentido existe una intrínseca relación entre la ética y la moral. Pero la segunda, al estar exenta de preceptos éticos, no puede nunca ser igual para todos los individuos. Pero éstos, no nacen con moral, ésta se aprende de la relación entre los individuos y la valoración ética de nuestras acciones, pero si bien, los seres humanos aprendemos imitando, es innegable que antes de tener una moral definida, actúes de determinada manera, demostrando que nuestra moral, comparte muchas cosas con la moral de las personas que nos rodearon mientras nos formábamos, en este sentido, diferentes grupos de personas, tienen similitudes y disimilitudes en cuanto a sus conductas morales.

Ahora bien, para establecer puntos claro acerca del tema, surge la necesidad de un cambio. Es ley natural que en el mundo, nada este exento al cambio, incluida la ética y la moral. Y ésta, al haber dicho que cambiaba de acuerdo al contexto histórico-geográfico que vive una sociedad, necesita que los individuos tengan una cierta flexibilidad para adecuarse al contexto que se vive en determinado momento, habiendo dicho esto, podemos utilizar los preceptos éticos establecidos en el pacto social, para determinar que conductas morales son las que nuestro momento histórico amerita. Sin embargo, la moral no nace sola de igual forma, ésta existe gracias a que las sociedades poseen una cultura y una ideología que permite que se de este conflicto interno y este pacto social. De allí la necesidad de que las masas sientan una identidad cultural, la cual se da a través de la educación y del crecimiento personal, del cual existe una relación intrínseca con las necesidades animales y las necesidades humanas.

El problema, es que en una población donde sus representantes, indistintamente de su inclinación política, no respeten esos preceptos éticos establecidos por el convenio social, existe un vacío entre él y la sociedad, en este sentido no pueden ser garantes de las necesidades colectivas, ya que están guiados por su moral y no por la ética a la cual estamos todos sujetos. Por ello, las necesidades animales no pueden ser saciadas y, por ende, las humanas tampoco.

Esta necesidad, trae consigo inconveniencias en la convivencia entre individuos que coexisten en un mismo medio, las leyes humanas dejan de ser respetadas y se pierden las bases de una sociedad, nace el familismo amoral y éste destruye los valores culturales los cuales, son los lazos que nos atan a convivir unos con otros, es decir, a ser y hacer país. Por ello es menester rescatar estos valores culturales que nos identifican como país, como sociedad, y más importante, como ciudadanos que respetan a sus semejantes y coexisten bajo los preceptos establecidos por este convenio social, y dentro del mismo, las conductas morales que guían a todos los ciudadanos.

1 comentario:

Fernando dijo...

Interesante, pero no coincido en que la moral, sea cuestion "de modas", la moral siempre es una sola, aquello que te perfecciona es moral.
Saludos!